
El texto de Carlos Alcila Calderón propone una postura evidente que de entrada pretende eliminar la idea del receptor pasivo que comúnmente se ha tenido en el imaginario de lectores, televidentes, y audio escuchas. Hoy, según el autor, empezamos a pensar en un usuario activo, en un individuo activo. Y estoy totalmente de acuerdo en esa primera apreciación, porque el ‘nuevo medio’ lo permite, esta era digital lo permite, permite la intercomunicación entre emisor y receptor, y esa retroalimentación es positiva en términos de construcción de realidad a través del periodismo.
El nacimiento del concepto cibercomunidad, es tal vez, la apreciación más acertada a esa interactividad entre emisor y receptor. Y comparto la idea de reconocer la profundidad de esa conexión entendiendo que no es solo otorgarle al usuario la posibilidad de tener un menú para conocer la información, de dirigirse al periodista a través de su dirección de correo electrónico, sino conocer más de esa persona que construye una información, incluso familiarizarse con él, a través del medio digital u otro medio.
Pero para ello debemos entender, finalmente, qué es un periodista digital. Y debemos entenderlo, por una clara necesidad, de comprender esa función de mediadores digital a la cual hace referencia él autor Carlos Alcila Calderón.
Y pensar en un periodista digital nos sugiere reconocer que “Internet es un metamedio que aglutina el audio, el texto y las imágenes. Internet tiene la inmediatez de la radio, la profundidad de contenidos del periódico y el impacto de la imagen televisiva”.[1] Por lo que es obligatorio referir nuevamente al mismo autor que posibilita saldar el tema definiendo al periodista digital de la siguiente manera:
“El propio concepto de “periodista” viene discutiéndose desde hace décadas, especialmente desde la implantación masiva de la radio y la televisión. Actualmente la definición de periodismo no afecta solamente a los periodistas digitales, sino a la profesión entera. Hasta hace poco los periodistas eran “los que informaban”, los “profesionales de la información”.
Uno de los puntos fuertes que expone el autor Caros Alcila Calderón es una apreciación sobre El Comunicador, a quien expone como un mediador de espacios más democráticos y participativos. Y pese a que se aleja un poco de la concepción que venía trazando sobre el periodista digital, es claro y considero pertinente mencionar que un periodista nunca dejará de ser un comunicador, un mediador que construye una realidad producto de muchas otras verdades.
Los usuarios, en el texto, al cual me estoy refiriendo, hoy, es tal vez el otro eje temático más fuerte que propone Calderón. Me siento identificado con Carlos Alcila cuando menciona la progresión que ha sufrido el usuario, porque aún cuando antes, años atrás, o como siempre, se ha pensado en escribir para el lector, en hablar para el oyente y contar historias para el televidente, pues hoy se sigue pensando igual con el plus de que hay conectar todos esos elementos para un usuario el cual nos puede proporcionar una retroalimentación. Ese es el cambio de apreciación sobre el usuario.
Y toda esa apreciación de la progresión del usuario se debe a la incursión inapelable de las nuevas tecnologías de la información que desde sus inicios se han visto enfrentadas a un supuesto, Las nuevas tecnologías digitales, sumadas al auge de Internet, permiten que cualquiera pueda colocar información en la red y difundirla literalmente por todo el mundo, la gran duda y temor está en ¿es veraz, toda la información de
la Internet?.
Todos estos cambios que trajeron consigo las nuevas tecnologías, han afectado el periodismo. “En un primer momento los desarrollos del periodismo se volcaron o bien, a la creación de sitios web por parte de empresas periodísticas tradicionales”[2]
“Los avances tecnológicos permiten que los procesos de comunicación sean más eficientes que antes. No obstante, dicha evolución implica a su vez una adaptación a nuevos formatos y estructuras en la organización y presentación de la información. Un ejemplo de ello son los periódicos digitales que compiten con su versión tradicional en papel”[3]
Pensar, en el usuario, en este nuevo usuario, abre sin duda alguna un paréntesis en cuanto a la concepción de una comunicación a distancia, que nunca, tal cual lo menciona el autor, suplirá o sustituirá la comunicación humana directa. Y estoy de acuerdo totalmente, porque los filtros, erróneos, carentes de veracidad que pueden inmiscuirse en un proceso de comunicación a distancia, entorpecen la comunicación, cosa que no sucede con es mediación directa.

[1] Apreciación de Ramón Salaverría consultada en la página http://www.maestrosdelweb.com/editorial/periodigital/ el 15 de marzo de 2007 a las 8:53AM.
[2] Consultado en http://www.ilhn.com/datos/practicos/datosivan/archives/003656.php el 15 de marzo a las 9 y 18 AM
[3] Consultado en http://www.cibersociedad.net/congres2006/gts/comunicacio.php?id=119&llengua=es el 15 de marzo a las 9 y 24 AM.


